martes, 27 de octubre de 2015

Mueble Bar

El mueble bar fue concebido especialmente para guardar bebidas y el servicio de mesa propio de este uso. Surge a finales del siglo XIX, pero será en el siglo XX donde su uso se haga más continuado, y  especialistas en el mobiliario, hacia los años 30 y 40 lo adornarán que detalles innumerables y en su mayoría  con alguna “sorpresa”. Lo atractivo de esta tipología de muebles es que ocultan aquello que contienen, y en muchos casos, nada más abrirlos se enciende una luz que ilumina el interior, donde las copas, vasos y la coctelera “centellean” sobre el fondo de espejo y repisas de cristal. La pieza que entra en el taller es de factura muy sencilla y concebida para vestir un rincón. Está construido en madera de roble, y su estructura está compuesta por dos cuerpos. La parte superior con dos puertas semicirculares, forma la zona de almacenaje y la parte inferior extraíble, es a su vez barra y contenedor de botellas.


Detalle de la pieza completa  antes de la restauración

En una vista global del conjunto no se aprecian demasiados daños, pero vamos a ver la pieza más detenidamente.


Detalle del mueble con las puertas abiertas


En primer lugar se aprecia un color muy oscuro. El acabado original presenta oxidación del barniz, acumulación de suciedad y repintes.
Al extraer la parte inferior del mueble, se convierte en una barra semicircular. En su interior hay dos baldas para botellas, protegida con fiadores de latón. El interior muestra gran acumulación de suciedad, y los fiadores de latón están torcidos.



Detalle del reverso de la parte inferior del mueble


La estructura del mueble está construida en madera de roble macizo, y los frentes vistos de contrachapado de la misma chapa. Uno de los plafones chapeados presenta burbujas formadas por descohesión de la cola al soporte.


Detalle de burbujas en el chapeado

En la foto siguiente se aprecian algunos daños en las molduras, y montantes de las puertas. También se ven los bocallaves prácticamente ocultos, por la suciedad.


Detalle de daños

La parte inferior está adornada con un pasamanos de latón de estilo clasicista. La barra es estriada y los soportes y terminales con formas vegetales.


Detalle del pasamanos de latón.

El latón es un material muy blando, y en este caso, la barra ha sufrido golpes presentando dos zonas abolladas.


Depresiones por golpes en la barra estriada

Los interiores revestidos con espejos son característicos en esta tipología de muebles. En la siguiente imagen se muestra un detalle de la base y el techo de la zona superior reservada para almacenaje. La base es un vidrio de espejo normal, mientras que la parte superior presenta unos arcos donde el espejo carece de azogue para dejar pasar la luz que se alojaba en la parte superior.


Detalle del interior recubierto de espejos.

La conservación del vidrio es buena, exceptuando algunos pequeños daños como los que se observan en la siguiente foto. La función del espejo en estos muebles eran la de crear un ambiente especial, que al encender la luz se iluminara, brillara y se viera ampliado opticamente gracias a las paredes de espejo iluminado. Aunque en algunas zonas el azogue se ha visto alterado por el paso del tiempo, en la mayoría de la superficie cumple su función, y se debería dejar tal como está.


Algunos detalle de la parte interior.

El interior dispone de dos baldas de cristal semicirculares adornadas con una greca metálica en el borde. Están sujetas al fondo por una escuadra de cristal. Las baldas están en buen estado, pero a una de ellas le falta el adorno metálico. El problema que presentan, en principio, es que en algún momento de la vida del mueble se ha reforzado este soporte con una silicona, inutilizando la función de los herrajes originales para desmontar las baldas. Estos herrajes están oxidados y muy probablemente por esto se decidiera utilizar un potente adhesivo para fijar los cristales al soporte.


Detalles de la parte interior de la barra extraible

En la siguiente imagen se muestran otros daños observados. En primer lugar se ve una esquina de la tapa superior con la moldura rota. A través de esta tapa se accede a la zona de iluminación, que veremos más adelante. La imagen de abajo muestra en detalle el tipo de rodamientos alojados en la parte inferior de la barra, para poder sacarla sin arrastrarla. El estado de los rodamientos es bastante malo, no cumplen su función.


Detalle de daños.

Pasamos a la parte eléctrica del mueble. Se trata de una instalación muy sencilla que aún conserva parte de las piezas originales, como los cables forrados de tela, interruptor y enchufe, el cableado blanco es posterior. En la actualidad la instalación no funciona.


Detalle del cableado muy antiguo y en mal estado.
Al destapar la tapa de la parte superior vemos en su interior la instalación que ilumina el mueble. Se trata de un montaje eléctrico con cuatro bombillas. Las bombillas originales funcionan, las he probado aislándolas del circuito original. El problema es que se trata de unas bombillas muy antiguas que se calientan demasiado, y es muy probable que se cambien por otras similares más modernas. Los pliegues de papel de aluminio es para reforzar la iluminación y proyectarla hacia el interior del mueble.


Detalle de la zona de iluminación

En la siguiente imagen se ve el mal estado de la madera y los tornillo oxidados de la tapa superior. En la parte de abajo se muestra el detalle de la cata de limpieza para determinar como eliminar el acabado en mal estado.


Otros daños y cata de limpieza.